Stay with me

-Ven, quédate aquí por favor.

- ¿Que ocurre?

- Tengo miedo.

- ¿Miedo? Que raro en ti, te tenia por una persona segura.

- Mi miedo viene de mi misma y siendo así no importa lo segura o fuerte que pueda ser, ¿no?

- Pues siempre me he podido apoyar en ti cuando también he tenido miedo de lo que fuese. Ahora que es al revés, ¿qué podría hacer por ti?

-

- No me mires así, tan silenciosamente. Y más cuando sabes que tengo razón, si la persona que siempre tiene las respuestas tiene el problema…

-No te preocupes, no tienes que hacer nada en especial. Solo quédate junto a mí, lo que más miedo me da es que algo cambie. Me gusta todo tal y como esta.

-¿De verdad solo era eso? Entonces sigues siendo la chica segura que yo conocí por que si ese era tu único miedo puedes esta tranquila.

-No es tan fácil. Ahora estas seguro de lo que dices pero, ¿cuanto tiempo durara?

- Eso no te lo puede decir nadie. Si supiésemos como empieza y acaba todo no tendría ni siquiera motivos para ocurrir, ¿no crees?

-Por supuesto que no, si me midiesen cada segundo de nuestro tiempo en común y aun así me diesen a elegir, elegiría que pasase igualmente y lo aprovecharía aun más.

- Tienes razón, yo también. ¿Ves? Yo no sirvo para intentar animarte. Si incluso sabes mejor que yo de lo que estoy intentando hablarte.

- Ya te he dicho que no tienes que hacer nada, solo quédate a mi lado y que el mundo siga girando mientras no nos separemos nosotros.


Le laps de temps aussi pour son

Le laps de temps aussi pour son

Hace ya tiempo ella no encontraba lo que quería. La tranquilidad que ella pensaba que la vida les ofrecía a todas las personas. Aprendiendo a sufrir antes de tener la edad necesaria para saber soportarlo, pero es fácil avanzar en estas enseñanzas si la motivación impuesta es el precio a pagar por una persona. Y además con mas razón, era importante para ella, estaba enraizada en su ser y en esos momentos no podía permitirse el perderla, simplemente no ocurriría.

Finalmente su guía se recuperó, ella no podía estar más feliz pero, las cosas ya habían cambiado sin que se diese cuenta. Después de que ambas arriesgasen tanto ninguna estaba dispuesta a perderse la una a la otra. La mayor ejercía una protección desmesurada hacia la heredera en este mundo de su espíritu, hasta el punto de asfixiarla de cuidados. La menor ya tenia lo indispensable para ser feliz, ahora podía proseguir su vida en pos de esta meta. Haría siempre lo mejor para ambas, pero con las dudas con las que le azotaba la inexperiencia. Lo más probable era el fracaso.

Ambas de carácter fuerte y lagrima débil. No podían vivir la una sin la otra y discutir era lo que más infelices les hacia, a pesar de ser su forma mas frecuente de empezar y acabar cada día. Así ella nunca pudo acabar de ser feliz, nadie podía tener a su lado después de todo, nadie era demasiado bueno para pasar el examen de su felicidad. El corazón se iba encogiendo, los sentimientos iban mezclándose y comprimiéndose hasta que un día, sin previo aviso, acabaron por explotar. No fue tan malo como creyeron, ella se separo de todo lo que le ataba y por unos instantes alcanzo la felicidad. Pero los momentos que nos saben dulces siempre son a un precio demasiado alto y no pudo durar, después de todo solo se había colapsado. Seguía sin saber como hacerlo.

El tiempo pasó y ella creció. De niña a mujer independiente. Pero esto es una carga dificil de asumir y para la cual no había tenido entrenamiento, sus pesos siempre se habían llevado en otras espaldas. Antes sufría por que no tenia la posibilidad de escapar al control, en su jaula tenia de todo menos lo que más ansiaba. Ahora hacia tiempo que el pájaro había volado, sin embargo tampoco había logrado lo que estaba buscando. Era mejor, eso sin duda, podía ser lo que quisiera sin que nadie se le opusiese. Y decidió ser lo que no era, todo con el fin de alcanzar su meta. Tampoco lo consiguió, no si seguí sin aceptarse a sí misma. Su parte que más le podía reportar en libertad estaba de nuevo encerrada, no como hacia tiempo sino que ahora la llave la tenia ella y no sabia como usarla.

Pero no se queja, no se da cuenta de la nueva jaula por que es más grande que la anterior. Mucho más, tanto que empieza a encerrar en ella a sus conocidos  empiezan a cambiar de parecer como lo hacia ella, cada vez que le fuera necesario. De aquí radica la fuente de su mejor arma, la posibilidad de hacer ver a la gente que era el centro del mundo. Alo mejor nunca lo fue, pero así lo había sentido siempre y así hacia sentir a los demás que era. Sigue luchando por conseguirlo, sin saberlo, pues ya cree tenerlo. Meras ilusiones de las que es medio consciente. El tiempo volverá a pasar por ella.

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